(Foto: Jen Arocha)


Desde el temblor que produce la nostalgia se derrama este poema que es el que me ha acompañado durante mucho tiempo. Almafuerte siempre fue sagrado para mí, Palacios siempre me pareció más que poesía.

Y compruebo cada día,
en cada ola que amanece
que este poema crece y crece...
crece dentro de este alma mía.
Oda a la rabia, canto de furia.
Amigate con tus sombras,
mujer de rayo,
apunta
y dispara.



¡Piu Avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.


Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al menor ruido.


Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...


Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!



(Almafuerte)




3 comentarios:

  1. De los inmortales!

    Que bueno que lo hayas compartido Mundo! Da fuerza!

    ResponderSuprimir
  2. Sí, no sé exactamente qué me provocan "los avanti"... Nunca estuve de acuerdo con lo que dice el poema pero siempre los amé, quizá porque en cada uno se pueda oír el susurro de Palacios diciendo "no quiero morir así" . Perdura en el tiempo, dice lo que ni él comprende...Abrazos!

    ResponderSuprimir
  3. Amigate con tus sombras...eso digo...quizás así, dejémos de mirarnos tanto el ombligo y ver que somos tan frágiles como los que están al lado nuestro revolcándose de dolor. Un abrazo, compañeraza.

    ResponderSuprimir

Te escucho soy Luisa Delfino