
Niní es un alma frágil que necesita de los nuevos descubrimientos y de los milagros. En esta ocasión Niní descubrió cómo ver las estrellas. Esto fue logrado mediante una fuerte inflamación en el trígemino (no pienso desarrollar la palabra trigémino pero es algo que cuando se inflama duele sobremanera y produce este gran milagro: ver las estrellas bien de cerca).
Hay dos formas de tomarse los asuntos desafortunados: La primera es preguntarse ¿por qué a mí? (ésta es la más común y conveniente), y la segunda es capitalizar el problema (“capitalizar” figura en el ranking número cinco de los verbos más detestables del mundo de la palabra, pero como el trigémino no le tuvo respeto a Niní yo tampoco se lo voy a tener a una oración).
Aparte de ver las estrellas Niní aprendíó que la inflamación siempre le avisaba cuando el pasado aparecía con ansias de derrumbar su presente.
Pasaron muchas cosas y tiempo, mas finalmente, Niní capitalizó el asunto y no sólo que se dedico a descubrir constelaciones sino que aprendió a levantar la ruina del presente. Todo gracias al trigémino (que es una palabra que no pienso desarrollar).
Cada vez me cae mejor esta mujer.
Bueno, el trigémino puede ser la luz. Y más, si tiene que ver con estrellas y verlas, claro.
ResponderSuprimirLo de capitalizar...ciertamente...que verbo...guacala.
Verdad que sí? guacala ese verbo...
ResponderSuprimirAbrazo!
Niní se llama la perrita de una amiga mía y nunca le pregunté si tenía trigémino.
ResponderSuprimirLástima que no lo desarrollaste, porque ahora lo voy a tener que googlear ya que si no no podré dormir y mañana debo levantarme a las cinco y media para irme a la costa.
Ahora... no es mejor ir al Planetario????
Besos estrellados!
Vengo en defensa del verbo capitalizar. Justicia literaria!!
ResponderSuprimirSi yo no pudiera capitalizar los tropezones, las magulladuras, las traiciones, los desplantes, los olvidos, las amarguras y todo aquello que me hunde la moral y el ego y la confianza en el género humano, en aprendizaje, en experiencia, en aportes para mejores futuras decisiones, entonces estoy frito.
Lo malo de la palabra es que nació de una actividad netamente materialista, más si la aplicamos a otro ámbito resulta más que necesaria!!
Besos a vos y a Nini!
Capitalizar es un verbo sangrante.
ResponderSuprimirBesos.
Niní: El planetario es una gran mentira Nina, la del trigémino es mucho mejor. Baci
ResponderSuprimirEtiene: El tema es que el verbo en la acción es fenómenos pero en los texto suena mal, suena feo. La palabras tienen dos funciones: una es sonar, hacer música y la otra es existir y ser reales. Por ejemplo la palabra "tornasol" es espantosa (sonido, música) sin embargo un color tornasolado es precioso (función, existencia) ¿Se entendió algo? no puedo sacar mejor la idea, disculpas. SAludos al gran defensor!
Toro: claro, feo...
Saludos desde Aquí
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Fe de erratas:
ResponderSuprimir"fenomeno"
"textos"